Frío extremo en la Antártida hoy 25 de marzo: −75 °C histórico, pero no significa que el calentamiento global no exista, todo lo contrario.
Un nuevo episodio de frío extremo se registra hoy 25 de marzo en la Antártida. Lo que monitoreamos marca −75 °C (−105 °F), convirtiéndose en el día más frío de marzo documentado en todo el continente. Ocurre en pleno inicio del otoño austral, cuando estas cifras no suelen ser tan extremas.
El registro se produjo durante la madrugada local, cerca de las 03:00 horas, en zonas del interior del continente, lejos de la costa. Son regiones elevadas, secas y aisladas, donde el calor se pierde con facilidad durante la noche.
LO QUE SE SABE HASTA AHORA
La temperatura extrema se asocia a una combinación muy específica de factores. Detectamos una masa de aire polar extremadamente seca, acompañada de cielos completamente despejados y vientos débiles. Este escenario permite que el calor acumulado durante el día escape rápidamente hacia el espacio.
El evento fue identificado mediante sistemas de inteligencia artificial que utilizamos para monitorear el planeta en tiempo real. Estas herramientas detectan anomalías térmicas incluso en zonas remotas, donde no siempre hay observadores humanos directos.
En puntos como Vostok Station, conocidos por ser los más fríos de la Tierra, estas condiciones se intensifican aún más. No es casualidad que allí se haya registrado el récord absoluto terrestre: −89.2 °C (−128.6 °F) en julio de 1983, durante el invierno austral.
Lo que hace especial este evento no es solo la cifra, sino el momento. Marzo marca el inicio del otoño en el hemisferio sur. Aún existe cierta radiación solar, y las temperaturas suelen ser menos extremas que en invierno. Sin embargo, la atmósfera logró generar condiciones casi idénticas a las de los meses más fríos del año.
Si comparamos con el hemisferio norte, los valores también son extremos, pero menos intensos. En Groenlandia se registró −69.6 °C (−93.3 °F) en diciembre de 1991, considerado uno de los récords más bajos fuera de la Antártida. Aun así, la diferencia sigue siendo notable.
Esto confirma algo que venimos observando. La Antártida mantiene una capacidad única para generar temperaturas extremas, incluso fuera de su temporada más fría. Ningún otro lugar del planeta logra replicar estas condiciones con tanta frecuencia.
También monitoreamos que no hay sistemas de tormenta asociados. No se trata de un frente frío ni de una irrupción violenta de aire. Es un evento dominado por estabilidad atmosférica, alta presión y pérdida radiativa. En términos simples, el frío se genera por ausencia de energía, no por choque de masas de aire.
QUÉ SIGNIFICA ESTO
Para la población global, el impacto directo es limitado. No hay ciudades en el interior de la Antártida, pero sí bases científicas que operan bajo condiciones extremas. Allí, temperaturas como estas ponen a prueba equipos, combustibles y sistemas eléctricos.
A nivel climático, este tipo de eventos no contradice el calentamiento global. Lo que vemos es variabilidad extrema. El planeta puede presentar frío récord en una región mientras otras experimentan calor inusual. Son dos caras del mismo sistema dinámico.
CÓMO SEGUIR EL MONITOREO
Nosotros seguimos estos eventos en tiempo real con mapas y datos actualizados.
Puedes revisar temperaturas, anomalías y registros históricos en nuestro portal 👉 alertasycuriosidades.com
Este evento fue analizado por el Dr. John Villota, especialista en dinámica atmosférica, quien confirma que estos episodios son clave para entender hasta dónde pueden llegar los extremos del clima terrestre.